domingo, 10 de enero de 2010

Neverland Capitulo 5

Parece que Michael ha encontrado un compañero ¿pero quién será? o ¿porqué Michael se ha hecho un niño pequeño otra vez? No te quedes con la duda...

(Este no es el primer capítulo, ¿quieres saber que pasó con Michael Jackson después de su partida? lee el primer capítulo de Neverland en la sección de "Neverland ON-DEMAND" y no dejes de leer toda la historia)
Ambos ya estaban arriba del carrusel, y ambos, curiosamente, habían elegido dos caballos blancos con dos pequeñas alas doradas a sus costados.
Ningún otro caballo tenía alas como las de ellos, y Michael comenzó a preguntarse por qué.

Dieron una y mil vueltas en el grandioso carrusel, cantando y riendo montados en aquellos fantásticos corceles blancos y alados, Michael, por primera vez se sentía en el cielo.

-Oye Michael, ¿quieres que te cuente un secreto?-oyó por detrás la voz de Mike.
-¿Qué secreto?
-Pues…si le hablas a tu caballo y le pides que vuele, ¡volará!
-¿Estás loco?, esto es un carrusel, los caballos no pueden volar.
-¡Sí que pueden! ¡Inténtalo!

Entonces, asombrado pero algo incrédulo aún, Michael acercó su carita a la oreja del caballo y susurrándole le dijo:
-Oye, amiguito, ¿puedes llevarnos lejos de aquí? ¿Podrías elevarte?

Y como por arte de magia, pudo ver como los ojos azules del caballo se cerraron y se abrieron y luego, inexplicablemente, el caballo relinchó, luego comenzó a mover sus patas, desplegó sus alas doradas y salió del curso del carrusel elevándose hacia las nubes.

Mike también lo siguió volando por el cielo, hasta que por fin pudieron ver bajos sus pies toda la tierra de Nunca Jamás a lo lejos.
Michael se encontraba visiblemente asustado pues el caballo alado iba demasiado de prisa y casi se cae, innumerables veces tenía que incorporarse en la silla del animal para recuperar la postura y no caer al vacío.

-¿No es maravilloso Michael?, ¡esta es la Tierra de Nunca Jamás!-exclamó Mike quien ya estaba delante de Michael, al parecer muy diestro en la equitación aérea.

Y así, el pequeño rey del pop pudo ver su reinado desde las alturas, encantado y convertido en un niño.
-Oye Michael, ¿no tienes hambre?-y mientras el chico decía esto, desprendió un gran pedazo de una nube color azul delante de él-¡esta es de mora azul pero a tu derecha hay de fresa y vainilla!
Entonces el reyecito tomó un pedazo de una nube rosa que se encontraba muy cerca de él, se la metió a la boca y entonces comenzó a saborear el más delicioso y fresco algodón de azúcar que jamás nadie había probado, ¿quién diría que las nubes fueran comestibles?

-¿Y luego que hay? ¿Lluvia de limonada? ¿Nieve de limón?-bromeó Michael un poco.
-¡¡Más tarde, Michael, más tarde!! Primero acábate esa nube.-le respondió Mike muy serio.

Sin darse cuenta, ambos habían estado volando por toda la Tierra de Nunca Jamás y ya habían recorrido todo, cuando de pronto, Mike hizo que su caballo parara en seco y quedó suspendido en el aire.
-¿Porqué te detienes?
-Es que quiero mostrarte algo, ven sígueme.-le indicó Mike.
Y el chico, sin razón alguna, soltó el caballo y se dejó caer el vacío.

A Michael le dieron ganas de gritar y de llorar a la vez, pero de la pura sorpresa no supo cuál de las dos opciones elegir, miró con ojos atónitos al niño que caía y caía hasta que ya no le pudo ver más porque una gruesa capa de nubes tapaban el paisaje bajo sus pies.
No sabía ya qué hacer, si se soltaba seguro se haría daño, pero si no se soltaba no podría ver qué había sido del pobre Mike. Por otro lado, ya estaba muerto, y ya no se podía morir por segunda vez. Así que decidió seguirle, pero antes de caer, acercó de nuevo su boca a la oreja del caballito y le susurró:
-Amiguito, vigílame por favor, no dejes que me haga daño y si ves que voy a caer contra el piso sin remedio, ven y ayúdame.
Y entonces, se dejó caer…

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